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Pozos mineros

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Pozo Sotón.

Es el segundo de los pozos mineros profundizados por la Sociedad Metalúrgica Duro Felguera (SMDF), que pasó a integrarse en HUNOSA en el año 1967. Aunque explotaba carbón desde 1918 su construcción no finalizó hasta 1920-21 y es uno de los pocos que sigue en funcionamiento en el Valle del Nalón.

Una de las peculiaridades de este pozo es que cuenta con dos pozos verticales independientes con sendas máquinas de extracción.

Además del interesante conjunto de castilletes, cargadero de ferrocarril y taller de clasificación de carbones, el Sotón cuenta con interesantes edificios entre los que destaca la casa de máquinas.

El pozo contó con una colonia residencial de trabajadores que se edificio a comienzos de los años cuarenta y que hoy está dedicada a oficinas y comedor.

En 1987 fue restaurada la parte superior del tejadillo y tornapuntas. Su antigüedad se puede apreciar en el tipo de tratamiento casi ornamental que adquiere el acero de los castilletes.

Pozo minero del Sotón.Pozo minero del Sotón.

 

Pozo Venturo.

Construido por Duro Felguera en los años 50 es uno de los pozos más perfectos a nivel tecnológico, puesto que supone la plasmación de todos los estudios que Duro había llevado a cabo de racionalización del espacio y movimientos de personal. Minuciosamente diseñado, la máquina de extracción es de los años cincuenta, y el resto de construcciones son especialmente tardías, de finales de esa década.

Fue el último pozo minero profundizado en el Valle del Nalón. Su labor extractiva comienza en el año 1958.

La Sociedad Metalúrgica Duro Felguera puso en este pozo toda la experiencia acumulada en décadas de explotación carbonífera.

El edificio principal del pozo aglutina las funciones de casa de aseo, oficinas y sala de máquinas. Ocupa un lugar destacado dentro de la arquitectura del movimiento modernista ligado a instalaciones industriales mineras en Asturias. Está cerrado desde 1990.

 

Pozo San Vicente.

Situado en las proximidades del Museo de la Minería, fue la Mina San Vicente, de pozo vertical con jaula de un solo vagón y una bocamina cerca del pueblo, la primera explotación minera en la que se desarrolló la experiencia de nacionalización o socialización.

Propiedad de D. Víctor Felgueroso en 1917 era gestionado a través de una sociedad denominada Carbones de San Vicente. En el año 1925, la empresa que atravesaba una situación crítica, deja de abonar a los trabajadores sus correspondientes salarios. En 1926 el SOMA hizo un préstamo de 95.000 pesetas a la empresa para abonar los salarios tomando como garantía:

  • 313 acciones de la empresa.
  • Resguardo de 150 obligaciones de la misma.
  • La obligatoriedad de abonar los salarios pendientes.

La dirección de la empresa no sólo se negó a abonar las mensualidades pendientes sino que nunca devolvió al sindicado el citado préstamo. Ante esta situación el SOMA se plantea dos alternativas:

  • Intentar la autogestión.
  • Ir contra los organismos patronales por presión.

En la reunión del Comité Ejecutivo del SOMA de marzo de 1926 D. Manuel Llaneza impone su criterio para iniciar los postulados económicos y sociales que el sindicado propugnaba dando comienzo un ensayo de socialización que marcó todo un hito en la Historia de la minería asturiana. 

En 1928 la producción de carbón de este pozo era de 10.311 toneladas con unos beneficios de 339.698 pesetas. Sin embargo, en 1929 la crisis mundial de superproducción y la financiera de este año establecieron un marco completamente adverso reduciendo la producción a 9.951 toneladas y en 1930 a 7676 por lo que en abril de 1931 se despidieron por sobrantes 50 trabajadores.

 

Pozo Sorriego.

Situado en las proximidades de L'Entregu / El Entrego, inicia su profundización en 1917, siendo en 1952 de 210 metros.

Destaca la casa de máquinas por ser diferente al resto de las del Valle. El castillete fue sustituido con posterioridad a su profundización.

 

Pozo Entrego.

El pozo Entrego data del año 1909 y constituye la explotación minera vertical más antigua de las que se profundizaron en Asturias durante el período de desarrollo industrial del siglo pasado.

Ubicado en medio de la villa de igual nombre, este pozo refleja fielmente la estrecha convivencia que históricamente se ha dado entre los centros de producción carbonífera y los asentamientos de población en los valles mineros.

Perteneció a la empresa Nespral hasta que se integró en la compañía estatal HUNOSA junto con otras pequeñas sociedades mineras que poblaban el territorio y es en 1993, fruto de la reconversión industrial, cuando finaliza la extracción de mineral en esta antigua mina con la consiguiente recolocación de buena parte de los trabajadores en otras explotaciones mineras.

 

Pozo Cerezal.

Antiguamente conocido como Pozo Santa Bárbara, por encontrarse en dicho Valle, pasa a llamarse Cerezal con la integración en HUNOSA. Se mantienen todas las instalaciones de la explotación vertical, castillete, la cuadra de las mulas y la bocamina que antecedió al pozo que data de finales del siglo XIX, conocida como Socavón de Santa Bárbara.

Situado en el valle del río Santa Bárbara, cerca del pueblo de este nombre y a seis kilómetros de Sotrondio, es una de las explotaciones de menor tamaño de HUNOSA.