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Arquitectura tradicional - casas solariegas

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Casona del Bravial.Casona del Bravial.

En el concejo de Samartín del Rei Aurelio / San Martín del Rey Aurelio conviven con la arquitectura moderna varias casas y solares que pertenecieron a las grandes familias asentadas en el municipio durante los siglos XVI y XVII.

 

Casa de los Fernández Miranda.

Situada en el barrio de El Bravial, en Blimea, acoge el Museo de la Memoria y la Oficina de la Llingua. Existe documentación que sitúa su origen entre los siglos XIII y XIV. Remodelada en varias ocasiones es un buen ejemplo de arquitectura popular asturiana. Consta de planta rectangular distribuida en dos alturas. Entre sus características principales destaca su doble acceso, así como su fachada frontal, que conserva restos de un antiguo corredor y decoración geométrica labrada en alguno sus sillares. Se la conoce también como Casona del Bravial.

El Museo de la Memoria centraliza los recuerdos de todo un pueblo y evita que se pierdan en el tiempo. Las tradiciones, cultura y costumbres del concejo se hacen presentes a través de la voz y las imágenes de sus protagonistas, siendo ellos de este modo los encargados de guiarnos a lo largo de su Historia.

La oficina de la llingüa, ubicada en la casona, tiene como objetivo principal normalizar el uso del asturiano en la sociedad.

 

Casa de los García-Argüelles.

Ubicada en Carrocera, la casa está constituida por un macizo bloque rectangular, tiene la fachada principal atípicamente situada en uno de los lados cortos del edificio. Está dividida en altura en dos plantas, con una distribución de vanos de carácter irregular, aunque los del lado oeste, paralelo al camino, presentan cierta uniformidad en el tamaño.

Conserva restos de piedra labrada en jambas y dinteles de las múltiples puertas y ventanas así como en las esquinas.

También fue propiedad de los Argüelles la capilla dedicada a Sto. Domingo que se encuentra en las proximidades de la casa. De gran sencillez tiene su entrada por arco carpanel sobre pilastras de capitel imposta y una planta cuadrangular con cubierta abovedadas.

 

Casa de Antonio Álvarez Muñiz.

También en Carrocera y cercana a la residencia de los Argüelles, se encuentra esta magnífica casa, construida, como se recoge en la reja de uno de los balcones de la fachada, en 1899.

Es una interesante edificación que nació con la clara intención de combinar su función residencial con la de tienda de ultramarinos, localizada en la planta baja de la casa y en otras dependencias anejas en torno a un patio. Estructurada en altura en tres pisos, utiliza los avances de la ciencia del momento, como la como la columna de fundición, para conseguir un amplio espacio interior y una mayor altura, aunque no renuncia al tradicional muro de carga en todo el perímetro.

Posee una decoración propia de edificios urbanos, de estilo ecléctico, sobre todo en los encuadres de vanos. Las ventanas son sustituidas por elegantes balcones con rejería ornamental.

 

Casa de los García Ciaño.

Está emplazada en La Cabezá, próxima a Blimea. Aparece en las fuentes desde el siglo XVI (J. Gómez y G. de la Buelga), si bien la edificación, tal y como la conocemos en la actualidad y aunque haya sufrido periódicas reformas, pertenece a la segunda mitad del S. XVII. Tiene dos plantas con fachada al sur de forma apaisada y una torre cuadrada adosada en el lado este. Esta última no conserva ningún rastro de su antigüedad, pues está muy modificada al haber sido convertida en vivienda. La casa posee una portada con doble arcada de medio punto, constituida por grandes dovelas. Los vanos del segundo piso tiene una disposición ordenada, requisito básico en el estilo sobrio y clásico al que puede adscribirse esta construcción. El material que se emplea para los vanos es el sillar tallado, y para sus muros la mampostería.

La casa no presenta ningún elemento decorativo, ya que el escudo de la familia García Ciaño, que lucía con el dragón amarrado a un árbol y dos castillos con dos manos debajo, ha desaparecido del centro de la fachada principal.