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Cebolles Rellenes

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Cebolles rellenes.Cebolles rellenes. 

Coincidiendo con la festividad de San Andrés, el último fin de semana de noviembre, las Jornadas Gastronómicas de les Cebolles Rellenes, el plato más internacional y que más veces ha desempeñado el papel de embajador gastronómico del municipio, se festeja en localidad de El Entrego. Decenas de restaurantes, bares y sidrerías se visten de largo para servir a locales y foráneos cientos de raciones de las más sabrosas cebollas, rellenas de bonito, y acompañadas de callos, de segundo plato, y casadiellas de postre, regadas con un buen vino o sidra de la región.

El plato se puede degustar todo el año, pero en noviembre, en medio de las fiestas gastronómicas, gana en atractivo por el ambiente festivo generado por la afluencia de público en bares y restaurantes y el programa de actividades culturales y de ocio que se desarrollan durante todo un fin de semana.

El origen de este gustoso plato se le atribuye a la cocinera Aniceta Fueyo, popularmente conocida como La Nina, quien después de la Guerra Civil, y durante la Cuaresma, agudizó el ingenio como cuando la necesidad aprieta e ideó un plato de cebollas rellenas de un sofrito con migas de bonito, para servir un almuerzo a varios sacerdotes que habían acudido al bar de La Laguna. Ni tenía carne, ni la podía servir. A partir de ahí, con el tiempo su innovación en la mesa se trasladó a otros hosteleros de la zona, como las cocineras Aurora y Belarmina, del restaurante La Conda. Y así fue como, paulatinamente, se instauró una festividad gastronómica que cada año atrae a cientos de comensales, turistas, visitantes y locales.

 

 

ELABORACIÓN DEL PLATO

Ingredientes

Cebollas, aceite y sal.

Relleno

Bonito, pimiento morrón, tomate, laurel, pimentón dulce, guindilla, caldo de gallina, ajo y vino blanco.

Decoración

Perejil, huevo cocido y pimiento, todo picado.

Elaboración

Se pelan y ahuecan las cebollas. En una sartén calentamos aceite y añadimos ajo, la cebolla que previamente se agüecó y el pimiento, todo ello picado muy fino. Cuando esté todo ello  bien pasado se añade el tomate, la sal y la guindilla. Una vez  lista la salsa apartamos una cantidad, aproximadamente la mitad, en la que desmenuzamos el bonito y rellenamos las cebollas.

A continuación, se colocan las cebollas en una cazuela en la que añadimos la salsa restante, el laurel, el vino blanco, el pimentón, el caldo, la sal y el picante al gusto, de manera que queden cubiertas. Seguidamente, se cuecen a fuego lento durante tres horas.

Listo el plato se sirven tres cebollas por ración, decorándolas con el huevo, el pimiento y el perejil picados.